jueves, 17 de septiembre de 2009

Cardinal



Y aquí viene el soldado del este, listo para empezar otra vez a andar los caminos de su vida, esa que tanto cuidó y que ahora se hizo trizas.

Y acá está la madre del sur, que espera infinitamente a los retoños de su vientre, sólo para ver llegar una insignia desde oriente.

Y allá se ve al padre del norte, tan frío e impasible que la distancia lo consume, pensando "qué será de la familia que alguna vez tuve...".

Y ahí, soñando, va la mujer del oeste, tan linda y pura como la música de su presencia, ¡que llena el corazón del soldado con su esencia!

1 comentario:

  1. Borrón y cuenta nueva?
    Prosa prosa prosea, que no es lo mismo que "presea" jajaja, qué asco.
    Yo no soy del sur, ni del norte, ni siquiera del centro, del este o del oeste... ahora soy de alguien, y me quiero quedar quieta, aunque no pueda... hija de yemayá. [otro día te explico]
    Bienvenido de vuelta.
    Ale.-

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